PECADO vs GRACIA

DIOS NO QUIERE LA MUERTE DEL PECADOR RENUNCIEMOS AL CAMINO QUE NOS CONDENA

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Muchas personas  prefieren no entender, ni escuchar la palabra de Dios, sencillamente porque temen renunciar a sus deleites y placeres que ofrece el mundo, desconociendo que todo aquel que niega  escuchar lo que Jesús enseñó, han caído en una poderosa mentira: “Por esto Dios les envía un poder engañoso, para que crean la mentira, a fin de que sean condenados todos los que no creyeron a la verdad, sino que se complacieron en la injusticia” (2 tesalonicenses 2:11). 

¿Qué es lo que prefieres? ¿vivir engañado y ser condenado por el Dios de dioses o tener libertad y salvación? Es importante saber que Dios no quiere la muerte del pecador, Él quiere que TODOS procedan al arrepentimiento, solo Él puede perdonar y salvar antes de que llegue su juicio:  “El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno parezca sino que todos procedan al arrepentimiento” (2 Pedro 3:9).

EL PECADO REINÓ PARA MUERTE:

Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron. Romanos 5:12

Dios creó al hombre, lo bendijo a su imagen y semejanza, es decir tal como es Dios santo, puro y sin mancha, así fue el hombre antes de tomar la decisión de pecar voluntariamente a la voz de Dios cuando Él dijo: “Puedes comer de todo árbol del huerto, pero el árbol del conocimiento del bien y del mal no comerás. El día que comas de él, de cierto morirás” (Génesis 2:16-17).  Esto explica, que desde ese entonces ya existía el mal, cuando Lucifer fue lanzado a una abismo por la rebelión que tuvo en el cielo, más no tenía el poder y dominio del mundo, hasta que el hombre desobedeció.  Este testimonio de Adán y Eva se ha conocido  por generación en generación desde que  fueron expulsados del huerto del Edén por no obedecer al mandato de Dios, y otros testimonios vividos por los Judíos narran la existencia no solamente de Dios, sino del pecado quién reinó para la muerte del hombre y éste estaba más inclinado por hacer el mal que el bien a excepción de algunos hombres que hallaron gracia ante los ojos de Dios, por ser buenos, justos y con fe, dispuestos a obedecer a Dios para que los bendijera en vida y aquellos hombres profetas que conocieron la voluntad de Dios, acerca de la salvación del mundo. Ellos lograron morir esperanzados, por lo que iba a existir la vida después de la muerte eterna.

LA GRACIA REINA PARA VIDA ETERNA:

A fin de que, así como reinó el pecado en la muerte, reine también la gracia que nos trae justificación y vida eterna por medio de Jesucristo nuestro Señor. Romanos 5:20-21

Jesús no solamente murió en una cruz, Él vino al mundo a traer justicia para salvar a los que estaban bajo maldición, ese es el principal motivo por el cual Jesús siendo el Hijo de Dios se volvió hombre, porque no existía justo sin pecado para morir por los pecadores y la muerte dejará de gobernar (1 Corintios 15:55-57). Jesús murió para que su reino se estableciera en este mundo y muchos lograran ser libres a la ley del pecado: “Pues si por la transgresión de uno solo reinó la muerte, mucho más reinarán en vida por uno solo, Jesucristo, los que reciben la abundancia de la gracia y del don de la justicia…” (Romanos 5:17-21). Entonces muchos dirán: “como antes abundó el pecado para muerte y ahora abunda la gracia, vamos a  basarnos solo en la gracia: ‘pequemos para que mayor sea la gracia'” no podemos ser esas personas que se deleitan en el pecado para que la gracia abunde, todo lo contrario debemos renunciar al pecado, para que nuestras vidas no estén expuestas a morir por no obedecer, ni tener un corazón conforme a Dios para agradarle (Romanos 6:1-23, Gálatas 5:1).

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